lunes, 16 de junio de 2008

By José

Mi amigo José Luis rindiéndole honores a su espléndida facultad de ser un hombre directo, me pidió que publicara acá lo que había escrito. Complacida publicaría cualquier texto de su autoría, pero éste mucho más, porque pese a ser un vivo retrato de la masculinización adolescente, resulta sustancioso y legible y demuestra su pasión por el género femenino.

Encontrándome yo caminando con mi gran y conocedor amigo Fabián, salió a flote nuestro tema favorito (o el mío al menos): mujeres.¿Cómo puede algo tan natural (por no decir normal) como la relación hombre-mujer y viceversa “apasionarnos” tanto? Eso, es solo una pequeña parte de un gran, gran misterio (no desespere, no hablare sobre el por que de las idas al baño en grupo).Yo, me considero un hombre relativamente afortunado en lo que a mujeres respecta, puedo “conseguirlas”, quererlas, agasajarlas pero nunca entenderlas. Es que simplemente cuando pienso “todo esta bien” hacen algo para mandar al reverendo carajo todo, y lo peor es que esto se da a todo nivel de relación hombre-mujer.Un pequeño caso, llego a mi casa contando las buenas nuevas a mi madre y esta con tan solo una mirada me destruye, y empieza su discurso: “por qué saliste tan tarde de la casa, apuesto que llegaste tarde al colegio, que segurito me citaron, ¡¡¡QUE NO LEVANTES LA VOZ CARAMBA!!!...” listo, todo mal, ¡y de la nada!.Bueno, a veces tiendo a ver solamente mi visión de las cosas pero no siempre es así, otro caso: tengo una chica, de verdad trato siempre de darle lo mejor y tratarla con el respeto, el cariño y la atención que se merece. Todo está bien. Pero una cosa mínima, tan mínima como el “por que no me hablara por MSN” me hace pensar que algo anda mal. Un sin fin de interrogantes pasan por mi mente: ¿hice algo malo? ¿Perdió el interés? ¿Ya no soy de su gusto? ¿¡Tiene a otro!? Todo está mal.¿Cuál, de verdad cuál es el afán que tienen de hacernos ese tipo de cosas? Enserio, no nos gustan los desafíos, si cada uno sabe lo que quiere, y a los que tenemos la misma edad nos es casi lo mismo (no voy a especificar).Solamente haré un llamado a ustedes, mujeres, jovencitas, pubertas, niñas (de 14) que leen: PAREN DE HACERNOS ESTO. Nosotros tenemos tanto miedo como ustedes, tantas dudas como ustedes, tantas ganas como ustedes. Estamos en igualdad de condiciones. Así que por favor, dejémonos de tonteras y hagamos de éste un mundo más fácil y feliz.

Saludos!”Rocks!” y su reseña sesual.

No hay comentarios: