Se escucha "Blue Monday", de la mano de New Order, How does it feel? me pregunta un gringo seguido de una catarsis electrónica. No sé cómo se siente, pero en definitiva, si ésta canción dignifica algún día, debió ser el de ayer, ayer sí que fue un Blue Monday. Lo fue desde no sé a que hora, vi Zeitgeist con unos amigos, me faltaba un pedazo. Tengo en la mente que todo cambia con el paso de los años, en especial las personas, la ropa que usabámos hace cinco años, la música que escuchábamos y el individuo que nos quitaba el sueño, todo nos parece rídiculo. Y aunque me resisto a la idea de pensar que lo que hoy hago va a llegar a parecerme rídiculo, vivir del futuro y no del presente es intrínsecamente una de las características de esta etapa. Bueno, vamos por parte, Zeitgeist. Zeitgeist es un documental que tiene como propósito deliberado destruir las obtusas concepciones humanas, parte destruyendo la religiosidad, seguida por la destrucción del Imperio, naturalmente -ya comenté acá sobre el Loosing Change y el September Clues- para terminar golpeándote en la base de la vida contemporánea, el control financiero. He tenido más de una discusión con más de una persona respecto a la razones que hacen al Zeitgeist -ya hablamos de Zeitgeist como un espectro, como una criatura oscura, como una droga- no apto para todos. Los motivos: la propensión a dejarse influenciar, la debilidad mental y moral, entre otros, que recaen siempre en la incapacidad humana de mantenerse firmes en algo. No creo que el Zeitgeist sea bueno o malo en general, tampoco creo que sea bueno o malo para alguien en particular, pero si ya vamos tan avanzados en los eslabones de la evolución, rindámosle honores a nuestra raza y no insultemos la capacidad humana de decidir criteriosamente frente a algo, mal que mal, creer o no creer tiene estrecha relación con ver todas las partes de una cosa, el que dijo que la fe era ciega era un estúpido. Además, este documental tampoco es tan revelador, muchas de las cosas que dice ya son sabidas y se han tratado desde distintos prismas, quizás es un poco más subversivo por su forma de plantear las cosas como verdades absolutas y no como sugerencias para crear la tuya propia.
Yo creo que todos se acuerdan de Krafty, un video de New Order que daban en el Via X por el año 2003, cuando Via X aún era el canal treinta y tres. Aparecían dos adolescentes famélicos que tenían su primera relación sexual, el video retrataba toda la secuencia de quitarse la ropa y la abertura del condón. En ese tiempo me parecía embarazoso, hoy día, la esfera globalizada de You Tube me lo muestra con mala definición y lo encuentro pasado de moda.
Anoche después de una cita torturante con mi dentista me sumí en una conversación depresiva con mi mamá, es increíble como las mamás pueden sacar lo mejor y lo peor de ti. Me habló de mis planes a futuro, de mi vida futura, de mis estudios futuros, la palabra futuro fue repetida probablemente unas cuarenta veces en distintas frases y connotaciones, ella dibujaba con las manos en el aire, sonriente. Al principio yo sentía las comunes ansias motivadoras hacia lo venidero, en la mitad ya iba un poco desorientada, y al final, quería soltar la bolsita de maní que me estaba comiendo y salir corriendo. Presente, pasado y futuro, se mezclaron en la misma bolsita transparente que tiré al medio de una calle llena de taxis. Me subí al auto, y hasta la radio estaba en sintonía conmigo sonaba un ronco Cat Stevens y mi mamá tarareaba "Oh baby, baby it's a wild world"
(para mí, es un tema que simboliza el término de tu niñez, te lanza a un mundo salvaje y encima siente pena por ti "Oh nena nena, es un mundo salvaje"), la canción entera se combinó rápido con bocinas y frenazos, alarmas de bomberos e imágenes caricaturescas de gente durmiendo en las micros, me sentí en una jungla ¿Hoy por hoy, todos le temen al futuro?.
martes, 1 de julio de 2008
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